En septiembre del año pasado presentamos Reboot, un estudio de producto digital con alma de startup, donde queríamos unir diseño y tecnología para crear buenos productos que resuelvan problemas y tengan impacto.

Hoy se cumple aproximadamente un año y queríamos compartir algunos aprendizajes que hemos adquirido por el camino.

Nuestro posicionamiento

Posicionar correctamente un producto en el mercado puede marcar la diferencia entre el éxito o el fracaso. Algo similar ocurre con los estudios y agencias: hay muchísimas. Destacar en un mercado que se mueve principalmente por reconocimiento de marca y referencias es complicado, especialmente cuando estás empezando.

Nuestro posicionamiento siempre ha sido el mismo: somos un estudio de producto digital.

  • Estudio porque creemos en el impacto de los equipos pequeños, complementarios y compenetrados. Más no siempre es mejor o más rápido, y eso lo hemos aprendido por el camino.
  • Producto digital porque es el concepto que mejor resume lo que hacemos. El formato no nos limita ni nos encasilla. No somos una agencia de desarrollo app, desarrollo web o desarrollo de ecommerce. Existen unos fundamentos todavía más importantes que la plataforma donde se consume, y son el diseño de interfaz y la tecnología que lo habilita. No entendemos producto digital de otra forma que no sea asumiendo el ownership de diseño y desarrollo de forma integral.
  • Y ya está. No hacemos marketing online, SEO, SEM, analítica o branding, por decir algunos. Nuestro foco es hacer el mejor producto digital, acumulando cada vez más experiencia en el diseño de interfaces digitales que resuelvan problemas de forma simple y elegante, a la vez que desarrollamos soluciones técnicamente robustas preparadas para el futuro.

El problema está en que cuando empiezas no tienes demasiado claro qué eres cuando dices “estudio de producto digital”. Esto sumado a que los inicios son duros y la inclinación natural es aceptar toda oportunidad que llega, nos han hecho aceptar algunos proyectos que se alejaban de lo que queríamos ser. Algunos ejemplos:

  • Proyectos exclusivamente de desarrollo (frontend o backend). No somos una agencia de desarrollo. Aunque tenemos el conocimiento y la profundidad para desarrollar nuestra propia tecnología, nos gusta aplicarlo en el contexto de un proyecto de producto digital donde diseño y tecnología se retroalimentan constantemente.
  • Proyectos de workforce donde entramos en la dinámica de un equipo ya establecido para realizar tareas de backlog. Con esto aprendimos que no queríamos ser “una par de manos extra” para el proyecto, sino tener el ownership de un equipo de producto para definir, diseñar e implementar.
  • Proyectos con tecnologías legacy o un stack alejado de nuestra visión de futuro. En el Estudio tenemos una idea bastante definida de a dónde se dirige el futuro del desarrollo en lo referente a tecnologías, procesos y herramientas. Esa es nuestra apuesta y donde queremos convertirnos en referentes, por lo que por pura coherencia no tiene sentido crear productos con tecnologías en las que no creemos.

Posicionar implica decir no a proyectos y durante este año hemos aprendido a hacer precisamente eso. A decir no a proyectos que por interesantes que fueran en lo económico, se alejaban de la visión que tenemos para Reboot.

Posicionar implica foco

Cómo valoramos nuestro trabajo

Otro de los mayores aprendizajes ha sido cómo valoramos nuestro trabajo y cobramos por ello. Esto ha cambiado drásticamente el cashflow de la empresa, la previsibilidad y la gestión del crecimiento.

Inicialmente ofrecíamos un modelo mixto de precio cerrado o precio por horas según el proyecto. La realidad era que todos los proyectos acababan en un modelo de precio cerrado porque tradicionalmente suele ser en el que más cómodo se siente el cliente.

Nuestro error fue creer que se puede poner un precio cerrado a un trabajo donde todo está por hacer y todo se hace a medida. En el Estudio creamos proyectos desde 0 y lo hacemos porque no creemos que imponer barreras previas en forma de plantilla, plataforma o tecnología sea lo ideal para crear el mejor producto.

Esto implica que muchas decisiones se van tomando a medida que avanzamos, y si llegamos a un callejón sin salida damos la vuelta y volvemos a replantearlo. Es un proceso vivo. Así es como se crean los productos que todos usamos y amamos. Ningún buen producto surgió de una hoja de especificaciones cerrada.

Volviendo al hilo, esta forma de trabajar y de concebir el producto implica que no podíamos seguir ofreciendo un precio cerrado a nuestros proyectos, así que a partir de Enero pasamos todos nuestros proyectos a precio por horas y no aceptamos ninguno que no sea en este formato.

Funciona más o menos de la siguiente manera:

  • Tenemos una tarifa fija de estudio por cada persona del equipo que trabaja en un proyecto.
  • Se ofrece una estimación inicial en base a la información disponible y experiencia previa en proyectos similares, pero se aclara que se trata de un contrato de tipo Time&Materials y se facturarán por las horas efectivas de dedicación. Tanto si son más como menos.
  • Al final de mes se le envía una factura al cliente por las horas realizadas.

No es un modelo perfecto y tiene algunos problemas, como por ejemplo el hecho de que a medida que generas más valor en menos tiempo va en detrimento de tu negocio. Esto implica tener que realizar ajustes en tu valor/hora cada cierto tiempo, pero es sin duda un modelo mucho más sano y sostenible para el Estudio.

Sin relación, pero mola, ¿eh?

Cómo trabajamos con clientes

Durante este año también hemos aprendido a dotar de mayor estructura a nuestros procesos. Cuando decimos que tenemos ADN startup lo decimos de verdad, con todo lo que ello conlleva. Tomamos decisiones rápidas, llevamos la iniciativa y preferimos pedir perdón a pedir permiso. Sin embargo, esto puede llegar a generar cierta incertidumbre en el cliente en determinados puntos del proceso.

Por ello hemos trabajado -y seguimos haciéndolo- en crear una estructura y procesos que permitan dar visibilidad en todo momento de dónde nos encontramos y contribuyan a reducir la incertidumbre.

Por supuesto, esto no va a cambiar nuestra filosofía y no convertiremos el crear producto en un proceso burocrático lleno de presentaciones o informes que no aportan nada. Siempre preferiremos invertir ese tiempo en construir, iterar y mejorar.

Si tenéis curiosidad por saber cómo nos organizamos internamente, Notion nos funciona muy bien, tanto para gestionar nuestra empresa como los proyectos con clientes. En este artículo explicamos en más detalle cómo lo hacemos.

Visión a futuro

Nuestro objetivo es crear el mejor Estudio de producto digital del mundo. Para ello tenemos que generar las condiciones idóneas para que esto suceda: retos estimulantes, libertad creativa, ownership y buenas condiciones. El talento de producto es escaso y muy buscado por compañías con recursos infinitamente superiores a los nuestros, por lo que tenemos jugar otras cartas.

Concebimos Reboot como un espacio que permite explorar y profundizar constantemente nuevas formas de aproximarse al producto. Cada proyecto que abordamos es diferente: en interfaces, en tecnologías, en procesos o en herramientas. Y creemos que esto es un lujo para los que realmente aman trabajar creando productos digitales.

Por el camino también queremos volver a retomar la creación de contenido. Sin duda, creemos que es un asset muy valioso para atraer talento, clientes y generar comunidad, y en Reboot siempre estamos aprendiendo y aplicando nuevas tecnologías, técnicas o herramientas en nuestros proyectos.

Seguimos.